Buscar este blog

La desaparición de Maria Cash en argentina



Hace unos días se cumplió un año de su desaparición. Sus familiares están desesperados porque la justicia, ni ningún organismo policial los puede ayudar a resolver el misterio que rodea la desaparición de María Cash. Figura hasta en La Interpol pero nada.

El caso me interesó desde el momento en que María Cash estuvo conectada con un grupo de Yoga, el Sahaja Yoga. Una organización que a la muchacha no le agradó para nada, y tanto es así que le gritó a un profesor de Yoga:

Ustedes me hicieron mucho más vulnerable, me hicieron sentir una planta, me arruinaron la vida

Según investigué, la vida de María Cash estaba ampliamente marcada por una búsqueda interior y una huida de la capital federal, en Buenos Aires. Quería, al parecer, vagar por las provincias y alejarse de los centros urbanos.

El día que ella se marchó de su casa, llevando dos valijas con ropa para vender, y su infaltable Biblia y el libro de autoayuda de Louise Hay, “Como sanar su vida”, fue la última vez que la vio su padre.

Cruzando la calle

El misterio comienza cuando en lugar de bajar donde debería bajar, según el pasaje que había adquirido, se la empieza a ver por diferentes regiones.

Se le añade su comportamiento errático y cómo empieza a perder paulatinamente sus cosas: la valija repleta de ropa que había fabricado para vender, las dos mochilas, su DNI, su celular, hasta quedarse sólo con lo que tenía puesto.

¿Por qué esta insólita desaparición?. ¿Qué la llevó a deshacerse de sus cosas, entre ellas, la ropa que ella misma había fabricado para forjarse un destino en la provincia?.

En este punto, algo sucedió. Pero se desconoce qué.

Búsqueda de paradero


EL PERIPLO DE MARIA CASH

María Cash llega a San Salvador de Jujuy. Camina hasta un taller mecánico. Allí entabla conversación con Carlos Aguilar. Le dice que no tiene crédito en su celular. Carlos le presta el suyo. Llama a alguien. Luego, corta y se lo devuelve. Le dice que “quedaron en venirme a buscar”.

Pero la realidad fue otra: María llamó a Juan Pablo Dumon, un ex compañero de Sahaja Yoga. Era su contacto en Jujuy. Al no encontrarlo en su celular habla con la hermana de éste que le dice que se tome un remis, pues no puede pasar a buscarla.

Pero no lo hace. Cambia de rumbo. El miércoles 6 ronda buscando un camionero que la lleve al sur. Las cámaras la registran a medianoche, sin su valija con la ropa, deambulando erráticamente. Se la ve perdida. Quizá angustiada, pues allí mismo dejará todas sus pertenencias y su documento de identidad. ¿Qué pudo llevarla a esa decisión de abandonarlo todo, incluida su propia identidad?.

A la 1:15 del jueves 7 se presenta en la guardia del Hospital San Bernardo. Cuando le piden el DNI ya no lo tiene consigo. Igual espera que la atiendan. Se la ve desorientada. El médico abre la puerta. La llama. Ella lo mira pero no reconoce - o no quiere reconocer- su nombre. Y así como estaba esperando se pone de pie y se marcha. Roxana Burgos, la recepcionista, anota: “Desorientada”.

¿Podríamos estar ante el caso de una Amnesia lacunar, esto es, la pérdida de memoria por un evento en específico.? Lo dudo.

Sigamos con el recorrido.

Reaparece a la madrugada del viernes 8. María toca timbre en una casa cerca del centro. Abre Paola Lobo. Son las 04:30hs. Es una hora extraña para llamar a una propiedad. María le pregunta angustiada si puede quedarse a dormir hasta que amanezca. Le dice que tiene miedo de caer en el prostíbulo de enfrente.

Paola Lobo se arrepiente ahora de negarle pernoctar en su casa. Y añade un poco de información sobre cómo estaba María Cash: tenía algo en la mano, unos trapos. Las botas con el cierre abierto casi hasta el tobillo como quien se las acaba de poner. Quería ir a Salta capital pero estaba en plena Salta capital.

De nuevo: desorientada.

No se tiene noticias hasta que más tarde la detectan los investigadores de trata de personas escribiendo vía email en un locutorio, solicitando los teléfonos de sus hermanos, ya que perdió todo. Le escribe también a su amiga :

Mana, necesito el tel por mail de alguna amiga en Salta”

Cuatro horas más tarde, aún en AUNOR (ver video), indaga a un agente de la policía cómo salir de Salta. Las cámaras la registran mientras cruza la autopista, hace dedo hasta que la familia del productor Juan Causarano la recoge.

No habla mucho. Apenas responde algún comentario. 20 minutos más tarde se baja. Está en la rotonda de General Güemes .

No se tiene más noticias de María Cash hasta que reaparece en Jujuy, a 73 km de distancia de donde se la vio por última vez.

Está en un consultorio médico. Espera. No se la ve errática ni desorientada. Habla calmadamente. Se arregla el cabello. Cuando la atienden, cumple con todos los rigores del examen médico. Le dan una receta y se marcha.

Apenas sale del consultorio ubicado en el pasaje Sánchez de Bustamante 233 de San Salvador de Jujuy, ya no se tiene más noticias sobre ella. Son las 20 hs del viernes 8 de julio y el misterio acaba de empezar.

En un circulo rojo Maria Cash







ALGUNAS HIPOTESIS

El padre de María Cash no ha cejado en su empeño de localizarla. Sabiendo que está solo en esta búsqueda ha intentado casi todo. Sospecha a veces que la tiene un novio celoso encerrada en un cuarto, que fue secuestrada por tratantes de blancas, que está en alguna clínica incomunicada, o incluso viviendo en algún paraje sin ninguna clase de comunicación.

Pero el tiempo ha pasado sin piedad. Y ella no se ha vuelto a comunicar, ni telefónica ni por email. Algo ha sucedido que, más allá de sus fuerzas, le impide establecer el contacto adecuado.

Algunos especularon que fue “drogada” con burundanga y que perdió la noción de tiempo y espacio, lo que la hizo deambular erráticamente. Sin embargo, cuando escribe por email solicitando contactos o cuando es atendida en la clínica de Sánchez de Bustamante 233 está normal, con plena conciencia de si misma. ¿Entonces?.

Me inquieta que haya dejado su documento de identidad, perdiendo todo tipo de identidad personal. Algunos pensaron que se debió a un robo. Pero si así hubiera sido ella lo habría denunciado. Y lo último que se llevan en un robo es un DNI de mujer.

Algo hizo que ella dejara el documento, que extraviara sus orígenes y todo por cuanto había estado luchando.

Evidentemente no podré decir que fue lo que sucedió con María Cash. No he estado en las regiones donde se la vio por última vez ni siquiera hablé con su padre para conocerla un poco más. Me agradaría investigar en persona su caso pero no puedo por mis obligaciones laborales.

Sin embargo, noto que María Cash tenía una intensa búsqueda espiritual, por eso tenía libros de autoayuda, la Biblia y asistió a las clases de Yoga. No se sentía satisfecha en el lugar donde vivía. Y eso la hacía trasegar de un lado a otro. Sus romances también muestran este comportamiento errático.

Alguien insatisfecho con la existencia, buscando algo que no sabe qué es. ¿Será posible que haya decidido desaparecer por si misma, es decir, borrar su pasado por completo incluida su familia?.

Me extraña que nadie de la provincia la haya vuelto a ver. Hay fotos de ella pegadas en todas las estaciones de micro. Yo las he visto. Pero nada. O bien la gente sigue en sus burbujas, como de costumbre, ajena a lo que pasa a su alrededor, o ella ha cambiado su apariencia hasta hacerla irreconocible de como fue una vez.

¿Trata de blancas? Es posible. Pero a esta altura, un secuestro de una organización de prostitución clandestina sería difícil de mantener, habiendo una recompensa de 200 mil pesos por el paradero de María Cash.

A los dueños de tales organizaciones criminales les redituaría más entregarla que retenerla.

La pregunta que me hago es: ¿por qué le gritó a aquel profesor de Yoga que las clases de este curso le habían “arruinado la vida”?. ¿A qué nivel psíquico le afectó asistir a dichos cursos?.




CONCLUSION


Si descartamos opciones quizá podamos acércanos hacia alguna posibilidad. El caso de María Cash me recuerda a Walden de Thoreau y a la película Into the Wild: Hacia rutas salvajes. Una necesidad en los protagonistas de salir del concreto y buscar afuera lo que la ciudad les prohibía acceder.

María Cash estaba con la idea de irse para siempre de Buenos Aires. No quería estar allí. Como el protagonista de Into the Wild, quería escapar de la ciudad. Quizá había algo en su pasado, en su vida, que la impelía a hacerlo.

Realmente no creo que haya sido secuestrada, ni que haya terminado en manos de algún psicópata. Todo su actuar errático se corresponde de alguna manera con su forma de ser.

El hecho de que fuera deshaciéndose de sus pertenencias poco a poco, que amagará intentar llamar a sus padres pero que no lo hiciera, nos da pie a suponer que quizá no quería ser encontrada, y que un cambio interno estaba llevándose a cabo. No quería que la trajeran de nuevo a la ciudad. Quizá afrontó algún tipo de situación que la imposibilitó seguir con su recorrido trazado. O quizá ella lo decidió así, tuvo una violenta revolución interior.

Como sea, deshacerse del documento de identidad nos habla de una intención de hacer desaparecer a la vieja María Cash para ¿reencontrarse con la nueva?.

¿Por qué empeñarse en buscar fuerzas externas relacionadas con su desaparición en lugar de buscar las fuerzas internas que pudieron haber actuado?

Son todas presunciones. Pero a la fecha, sin datos sobre María Cash, con especulaciones que van desde el secuestro, al asesinato y todo tipo de crímenes, me parece probable - y porque tengo la tendencia de ver la otra cara de la moneda siempre - que quizá María Cash haya decido por si misma perderse, volverse invisible, para que la ciudad no volviera a absorberla, ni tampoco su pasado arraigado en ésta.



* * *
 

Para aportar información que pueda ayudar a dar con el paradero de María Cash: 011-1533906277 /1538085960. El ministerio de Justicia de la Nación ofrece una recompensa de $ 200.000 para aquellas personas que brinden datos útiles.