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El guru de Macri



Figura en la lista de la revista Forbes como uno de los 8 líderes más importantes de la India. Según la BBC, hay una industria millonaria en torno a su figura. Tiene un imperio de más de 40 hectáreas en la ciudad de Bangalore. Su ashram es “suntuoso”: repleto de material y textos para el estudio de los Vedas.

Hablamos, claro está, de Sri Sri Ravi Shankar: el creador del Arte de Vivir, discípulo del Gurú de los Beatles, Maharishi Mahesh Yogi; fundador de la Meditación Transcendental.



LA OBLIGACIÓN DE LA ESPIRITUALIDAD

Trabó trato con el jefe de gobierno de la ciudad, Mauricio Macri, y claro, empezaron sus polémicas.

Según la prensa de la India, Sri Sri Ravi Shankar afirmó que las escuelas públicas son un caldo de cultivo de terroristas por la enorme violencia que existe.

Insistió en que deben ser financiadas por organismos privados y no por el Estado (que el Estado le pagué a él 2.5 millones para venirse a Argentina y hacer su meditación masiva)

Los más afectados, una vez más, son los docentes. En el distrito escolar Nº 9 a los docentes se lo obligó a meditar, a aprender a respirar, so pretexto que debían acercarse a las prácticas New Age. Esto fue durante las jornadas de capacitación que organiza el Gobierno de la Ciudad.

Pero no fue gratis, claro. Tuvieron algunos que abonar la friolera de 130 pesos para participar. Y desde luego, muchos se indignaron y denunciaron “el apriete” para asistir a estos talleres.



ESPIRITUALIDAD VS DINERO


"La fastuosidad es contraria a la espiritualidad, pero la comodidad, no", lanza Ravi Shankar.

Y sin embargo, la foto que vemos revela otra cosa: un desmedido lujo. Algo que podríamos definir como fastuoso.

Supongo que lejos está de la imagen de los primeros ascetas del siglo VI a.C que, desechando las ilusiones del mundo y todo lo material, vagabundeaban por las calles de la India.

Evidentemente Ravi Shankar prefiere la fastuosidad que los siddhis (poderes yóguicos).

Y claro ¿Cómo habría de conseguirlos si para lograrlos debería desprenderse justamente de aquellos lujos adquiridos?.

Esto, por supuesto, considerando que creyera en sus tradiciones, en sus Yoga Upanishads.

Pero los gurús también saben ganarse el público. Llenan los huecos que deja el Estado. Suelen tener comedores para ganar la influencia de devotos y alimentarlos, proveyendo seguridad social, cierta educación y hasta sistemas de salud como tenía el abusador sexual e ilusionista de Sai Baba.



CONCLUSION


¿Finalmente qué conseguimos con asistir a seminarios o cursos del Arte de Vivir?.

Creo que la imagen dirá más que mil palabras. Pero por las dudas: anestesiarnos ante los eventos que suceden en el país.

Y nosotros lo subvencionamos. Pues que venga Ravi Shankar a argentina ha tenido un costo de 2,5 millones de dólares.

Pero, como refiere él:

"La espiritualidad no tiene precio, sin embargo se hacen ciertos cargos para costear los gastos del programa y no hay nada malo en eso"
Con ese dinero, los 22 niños que mueren por día de hambre en Argentina podrían tener un plato de comida.

Pero no.

Mejor sigamos respirando para vivir y ensimismados en nosotros mismos pagando los elevados costos del gurú. De paso, dejemos que se lleve 20 millones en donaciones y a ser felices. Dejemos que los demás crean lo que quieran creer, no nos metamos.


Fuente de la imagen:
Anoticiados