Controlando nuestro cuerpo con nuestra mente

¿Es posible el dominio del cuerpo a través de la mente? ¿Pueden nuestros pensamientos influir en nuestro organismo?. 

Si pensamos que el efecto placebo es un hecho, que ya ha sido demostrado en amplio números de casos, quizá deberíamos pensar que de alguna manera nuestra psicología influye en nuestra fisiología

En el caso del efecto placebo se piensa que es la estimulación del núcleo accumbens, región de nuestro cerebro, lo que produce la mejora en el organismo como si realmente se estuviera tomando un medicamento genuino. 

Fuente: Wikipedia
Y luego está la histeria de conversión, estudiada por los psicólogos Pierre Janet, Jean-Martin Charcot, Josef Breuer y Sigmund Freud. Es la explicación comúnmente ofrecida a los casos de estigmatizados (fraudes aparte); la persona convierte un trastorno psicológico – por ejemplo, creer excesivamente en Cristo – en un trastorno físico. 

Los estigmas están incluidos dentro de lo que se conoce como dermograma, esto es, la aparición espontánea en la epidermis de marcas en forma de corte, herida, o letras. Este es el resultado, por supuesto exacerbado, de lo que a muchas personas le ocurre de manera involuntaria al sonrojarse. La acumulación sanguínea en un sector del cuerpo, las mejillas. 

Es por ello que la sugestión, cuando muchas veces hablo de la creencia extrema en lo sobrenatural, podría jugarnos una mala pasada. 

Helen Morrison lo comprobó al hipnotizar a un despiadado asesino, Richard Macek

"[...]Concentré mi atención en la mano de Macek. Vi como aparecían ampollas rojas del tamaño de una moneda en los dedos a causa del infierno que estaba reviviendo en su cabeza. Lo examiné todo atentamente para asegurarme que no había ninguna fuente externa de calor, como una cerilla oculta, un mechero o un cigarrillo. No había nada. Me asusté ante lo que parecía un hecho sobrenatural." 

En efecto, el poder de la sugestión

Al respecto, tengo varias anécdotas que reflejan esto mismo. Pero ya mencioné algunas en este blog.

Lo cierto es que no siempre dominamos bien nuestra psicología, pero quizá estos sean indicios de que es posible alterar nuestro organismo llevándolo a extremos para muchos incomprensibles. Tal y como hace Wim Hof, el famoso “hombre de hielo”.

Además, ¿en cuántos casos médicos está involucrada la autoestima como estímulo para la mejora de una enfermedad, para elevar el sistema inmunológico, donde inclusive se “receta” la risa?.

Es todo un tema, digno de profundizar: la modificación de nuestra fisiología a través de nuestra psicología. 
 
En el fondo, no obstante, yo creo que se alteran reacciones químicas internas y producen ciertos fenómenos, y esto es posible controlarlo con el estado de la mente. Es como ver un contenido que nos altera, alegra, y reaccionar acorde, o ver a la mujer que nos gusta y , sin que sepamos cómo (ahora sí lo sabemos) nos sonrojemos. Si somos capaces de producir estos cambios conscientes, ya estamos dominando nuestro cuerpo a través de nuestra mente (emociones). Y todo esto se podría traducir en endorfinas, que son las responsables de nuestro cambio interno. Según cómo las estimulemos, podemos modificar nuestra fisiología, al menos temportalmente. Es de donde procede el famoso efecto placebo.