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El maestro amor y sus pasiones sagradas


La gente la necesita como el agua. Si no la tiene, es posible que su existencia tambalee. La busca por todas partes. Debajo de la piedra, detrás de la mirada del gurú de ojos mansos o en los augustos templos e iglesias. Donde sea puede estar aquello. ¿Qué cosa? Pues la fe.

Fue la fe en este hombre, autoproclamado el Sai Baba argentino, lo que hizo que hoy, cien personas se congregaran a defenderlo de sus delitos de abuso sexual. Y no es para menos el número. Significa que, pese a las evidencias claras en contra de sus actos de abuso sexual, la gente sigue ciega en sus creencias en el titulado Maestro de Amor.

Pero Ricardo Javier Ocampo, tal es el nombre verdadero de este gurú, empezó allá por 2001 a buscar su rebaño de adeptos. Para ello, valiéndose de los mismos trucos de prestidigitación, (bastante mediocres por cierto, pero efectivos) que usaba el gurú Hindú Sai Baba. Hasta le decían Ananda Baba, que significa Maestro Amor.

El tiempo enseñó, sin embargo, qué clase de amor podía proveer este hombre.

Federico – un joven de 25 años – inició la causa donde lo denunció cómo el Maestro Amor lo violó a él y a otros dos adolescentes hace 11 años en su propia casa, mientras les enseñaba movimientos de artes marciales.

Pero el delito sexual agravado no impidió a sus seguidores defenderlo con panfletos de toda clase.

Lo curioso, según informan, es que no había prácticamente seguidores de la provincia natal de este hombre, a saber, Catamarca, sino de otros lados, incluido España, Italia, Paraguay, Uruguay, Brasil. La policía tuvo que cortar las calles a raíz de este hecho.

Un cartel decía: "Triunfaremos por el amor y con el amor. Por una sociedad sana, con justicia y verdad".

¿Tendrían en mente al escribirlo las fechorias de este hombre?

Recordemos una, que no es imputable a la causa, pero que vale de ejemplo: a Maestro Amor le encantaba masajear los testículos con aceites a sus neófitos. Pero atentos!: no cualquier aceite: Aceite sagrado!. (Gracias a Val por la foto que recrea alguna de las pasiones oscuras de los gurús y sacerdotes)

En verdad, sin palabras.

Dejo aquí unos excelentes enlaces de investigadores que han profundizado mucho más que yo en el caso de este hombre.

Verán la trama oscura que maneja, un clásico emulo del otro acusado de pedofilia de la India, Sai Baba.

Link:http://criticadigital.com/magiacritica/?p=1486