Se nos va el cruzado del ilusionismo contra los falsos psiquicos y charlatanes

 


Randi fue un mentor. Luchó contra las pseudociencias, a capa y espada, y en su lucha claramente ganó la enemistad de muchas personas. Lo conocí hace muchos años en un congreso de ilusionismo que se llevó a cabo en Buenos Aires. 


 

Un servidor,  joven todavía en esta imagen que atrapó el momento histórico en que, un rato después, me enseñaría como hacen los psíquicos para mover cosas con la mente (un truco hábil de ilusionismo). 

Totalmente férreo en su escepticismo, jamás puso en duda que tras la muerte no habría nadie aguardándolo. Muchos años después sucedió aquel video controvertido, y un poco su imagen, para muchas personas, decayó: no para mi por supuesto.  Pero esos que buscan el pelo al huevo, que se creen seres perfectos, seguro se rasgaron las vestiduras.

En definitiva, sólo él sabrá ahora si hay algo después de la muerte. O como decía Bioy Casares y Borges: no hay nada, y todos somos héroes porque vamos a morir alguna vez. Nada más valiente que eso.

Espero que descanse en paz.